20/6/09

Eres Dos


Preso en dos entes.

Uno de sombra, uno de luz.

Ambos se unen quedando grises

manchados en la inmensidad de la inestabilidad.

Sumidos en la cordura y en la locura.

Bohemios y privados,

raciocinio enigmático.

Ocultos en el artificio y en la autenticidad.

Yendo entre la existencia cabal y la existencia falaz.

Cayendo en la decadencia.

Exhumando cúal es cual

sn saber quién es quien.

Mi imágen denigrándose

Ahogada en repugnancia a la capacidad inferior,

quedando inmolada de un juego sin palabras

sino de mentes abstractas.

¿Qué estás haciéndome?

¿Qué estás ocultándome?

¿Para qué escarbar el pasado?

Todo ocurrió.

Pero el pasado guía lo que hoy es.

Siempre queda huellas

por donde pasaron nuestros pies.

Te recuerdo


Escrito que hice al pedido de una amiga


¿Por qué te fuiste así?

Mirándome a los ojos,

anunciando que te ibas.

¿Por qué no proclamabas

lo que te pasaba?

Recuerda cómo lloré

y cómo me quedé pensando

que tu muerte fue en vano.

Y a lo que llevó tu partida,

mis movimientos quedaron sin vida...

mi boca se calló,

mis ojos...infinitos,

mis letras fueron mudas.

Mientras dormía te vi entre mis sueños

y cuando desperté sentí tu brisa

que me helaba hasta los huesos.

Me aterraba encontrarte debajo de mi cama

pero en "secreto" me dijiste

que yo era tu niñita

y si había algún problema

no dudara tu compañía.

Y cuánto tiempo sufrí

que ni mi madre quería saber de mí,

porque no era justo que ella viviera sin tí.

Cae la lluvia de mis ojos

y despojo todo el odio,

brindándote eternidad en mí,

sabiendo últimamente que siempre estuviste aquí.

Ahora sumida en mi conciencia,

escondida tras las velas

te escribo estas letras

para decirte en "secreto" que te quiero

y acostada en ese blanco razo

de eterno lecho

te dejo un bonito recuerdo.

Negras Alas Rotas


Brota y se escurre entre las flores,

oliendo sus putrefactos olores.

Esa sangre que se escurre entre las sombras,

chorreando de sus bocas.

Esas mentes perturbadoras

volando con sus alas rotas.

Cayendo sus cabezas

como pétalos de rosas.

Y en el mar,

que rocas tan hermosas

teñidas de bellas manchas rojas.

Del cielo bajan agrias las moscas,

carcomiendo sus bocas

volando con sus negras alas rotas.


Una vez más he llegado a este lugar.

Tan sombrío, tan frío.

Me he perdido una vez más.

He olvidado como regresar.


Me he desviado del camino

que antes me invitaba a andar,

dejando a un lado mis pies al caminar.


Veloces veo sus rostros pasar

cuando aún sigo sin volar.

Me voy quedando atrás,

o quizás voy más allá.

Pero aún siendo así,

es lo mismo

porque estoy en soledad.


Ya no encajo, he cambiado.

Me he olvidado de lo amado,

de lo amigo, del destino,

de lo bueno que ha pasado

en todos estos años.


Me torturo y me hago daño,

ya no aguanto ni siquera mi propio llanto.

Me cubro con negro manto

para que no vean lo que mato

de mi misma en este cuarto.


Me muero y me ahogo poco a poco.

Necesito un manicomio

como para esos locos

que se van quedando solos.


No quiero nada, nada quiero,

nada sirve si me muero

en el silencio más perverso

que esconden estos versos.


Son infinitas las cosas que yo pienso

que se pierden en profundos

y monótonos sentimientos,

que con el pasar del tiempo

no son lo mismo

y sólo los recuerdo como lejanos destellos negros.


Me resulta tan complejo expresar mis angustias,

mis tristezas.

Estoy decifrándome pieza por pieza.


Ya no existe el Sol que alumbraba mis pesares,

ya no existe la luna que acompañaba mi soledad.

Ahora ya no queda nada más que contar.

Creo que nunca conseguiré llegar a ese maldito lugar.


He estado cegada por bastante tiempo,

no he podido despertar y aún sigo en este encierro.

Encrucijada, distorsionada.

Exasperada cuando llega mi entierro

y alguien más atravieza hierro en su pecho.


He perecido.

Está hecho.

Lo siento.